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Teléfonos celulares y cáncer cerebral

Junio 3, 2011

El pasado martes 31 de mayo, expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijeron que es posible que el uso de teléfonos móviles incremente el riesgo de cierto tipo de tumores en el cerebro.

Lo anterior fue publicado luego de que un grupo de científicos de 14 países, quienes forman la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) revisaran todas las pruebas científicas disponibles hasta el momento y concluyeran que el uso de teléfonos celulares debería ser clasificado como “posiblemente cancerígeno”. Esta nueva clasificación pone a estos dispositivos móviles en la misma categoría de riesgo que el plomo, el cloroformo y el café.

La IARC clasifica a los agentes de acuerdo con su probabilidad de causar cáncer en cinco grupos, siendo el grupo 4 el de los agentes que “probablemente no sean carcinogénicos” y el grupo 1 el de los agentes carcinogénicos. El grupo 2 se divide a su vez en 2A y 2B. En el grupo 2ª, "probable" carcinogénico para humanos, se incluye a las emisiones de combustión de los automóviles y a las lámparas bronceadoras. En el 2B, "posibles" carcinogénicos, fueron clasificadas las emisiones de los teléfonos móviles, junto con agentes como el café. Lo anterior pone a la vinculación entre el cáncer cerebral y el uso de teléfonos móviles como “posible” pero no “probable”.

Desde que se introdujeron al mercado en la década de los 80’s, los teléfonos celulares se han vuelto impresionantemente populares. Tanto, que hoy en día se estima que alrededor del mundo hay cerca de 5000 millones de móviles en uso.

Dado el gran número de usuarios de la telefonía móvil, incluso un pequeño aumento de la incidencia de efectos adversos sobre la salud podría tener grandes repercusiones desde el punto de vista de la salud pública, por lo que la OMS se ha tomado muy en serio las investigaciones al respecto desde hace años, centrando sus preocupaciones en campos como el cáncer, los accidentes de tránsito, la interferencia electromagnética y otros efectos sobre la salud.

Aunque anteriormente la OMS había reportado un incremento en el riesgo de accidentes de tránsito de tres a cuatro veces cuando el conductor usa un teléfono móvil y la interferencia de estos aparatos con dispositivos médicos como los marcapasos, desfibriladores implantables y algunos audífonos, había negado que hubiera pruebas de alguna conexión entre el cáncer y los teléfonos móviles. Pero expertos de la IARC dijeron esta vez que algunas de las pruebas más relevantes sugerían la posibilidad de que los campos de radiofrecuencia electromagnética fueran cancerígenos para los humanos.

La IARC publicó el año pasado un estudio en el que evaluó a casi 13.000 usuarios de teléfonos móviles durante 10 años y no pudo dar una respuesta clara sobre si los dispositivos móviles eran causantes de cáncer.

Otros estudios previos tampoco han logrado establecer una conexión clara, aunque un estudio estadounidense publicado a principios de este año indicaba que el uso de un teléfono móvil podía modificar la actividad de las células cerebrales.

Representantes de las más importantes compañías de telefonía celular subrayan que el hecho de que los teléfonos móviles sean incluidos en la lista de agentes posiblemente cancerígenos no significa que los teléfonos celulares efectivamente causen cáncer.

Kurt Straif, uno de los expertos a la cabeza de la IARC dijo que es necesario poner las cosas en perspectiva y no olvidar que dentro de la misma clasificación de riesgo existen otros 240 agentes “pasiblemente cancerígenos”, entre ellos el café, algunos pesticidas y los fluidos empleados en las tintorerías.

Straif añadió que aunque la IARC no ha hecho ninguna recomendación a los consumidores, si existen algunas medidas que ellos pueden tomar si así lo deciden como usar dispositivos de manos libres o incrementar el uso de mensajes de texto disminuyendo el número de llamadas de voz, lo que disminuye la exposición unas 10 veces.

Por otro lado, es importante considerar que los niños podrían tener un riesgo más alto puesto que sus cráneos son más delgados y porque su exposición a teléfonos celulares se daría durante toda la vida.

El presidente de la IARC subrayó que no se han hecho investigaciones nuevas, sino que solo se han evaluado los resultados de las ya disponibles y que será necesario tener más investigaciones detalladas a largo plazo antes de estar en posibilidad de dar una respuesta definitiva con respecto a la existencia o no de un vínculo entre el uso de teléfonos celulares y cáncer.

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