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Las cámaras de bronceado podrían ser adictivas
Abril 21, 2010
El cáncer de piel es el tipo de cáncer más común, ya que representa el 50% de todos los casos y el 90% de ellos se relaciona con las radiaciones UV. Los riesgos de las cámaras de bronceado son muy importantes por lo que ya en Estados Unidos se ha recomendado la prohibición total o al menos la restricción de su uso en menores de 18 años.
Según los resultados de una investigación reciente publicada en la revista Archives of Dermatology una proporción de las personas que se broncean de manera continua con lámparas solares reúne los criterios estándares de la adicción, además de tener mayores niveles de ansiedad y uso de sustancias.
Para hacer este estudio los investigadores encuestaron a más de 400 estudiantes con respecto a sus hábitos de bronceado, uso de sustancias, y presencia de ansiedad o depresión. Entre 30 y 40 por ciento de los estudiantes reunía uno de los dos criterios de adicción usados por el estudio. Estos mismos participantes tenían cerca del doble de nivel de ansiedad e informaban sobre un mayor uso de alcohol, marihuana y otras sustancias ilícitas que los estudiantes que no eran adictos al bronceado.
Los que se consideraban adictos se bronceaban en cámaras bronceadoras unas 100 veces al año, explicó. No obstante, los expertos destacaron que la adicción no consiste solamente en la cantidad de veces que se tiene un comportamiento, sino más bien se trata de hasta qué punto causa daños o genera sensaciones de culpa y se asumen comportamientos a pesar de los riesgos conocidos.
Los científicos no están seguros aún sobre las razones por las que las cámaras de bronceado podrían causar adicción, pero proponen las teorías de que la exposición a la radiación UV incrementa la actividad de los opiáceos naturales del organismo, que pueden reforzar el comportamiento, o de que las personas usan el bronceado como una forma de hacer frente a los agentes estresantes, mejorar el estado de ánimo y manejar las exigencias del entorno.