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La obesidad en los niños predispuestos genéticamente puede evitarse
Marzo 11, 2009
Es cierto que una de las cosas que podemos heredar a nuestros hijos es una carga genética que los predisponga a la obesidad. Se ha descubierto que existen variaciones genéticas que hacen que las personas necesiten comer más para sentirse satisfechas, por los que se les conoce como genes de la obesidad.
Lo que no es cierto, es que todas las personas con esta predisposición genética tengan que ser obesas. La obesidad puede prevenirse aún en los niños con estas variaciones genéticas. Los niños con estas características genéticas son tan vulnerables como cualquier otro a padecer los efectos de una dieta abundante en alimentos muy ricos en calorías y densa energéticamente.
El peso corporal de una persona está determinado en parte, por sus genes, pero también por factores ambientales como su dieta habitual y la cantidad de actividad física que realiza. A los genes no podemos cambiarlos, pero los hábitos dietéticos saludables si pueden irse forjando desde temprana edad.
Existen evidencias de que los niños con el gen de la obesidad pueden neutralizar su riesgo de engordar si llevan una dieta en la que se eviten los alimentos muy densos energéticamente.
¿Qué hacer? Evitar los alimentos y platillos ricos en grasa y azúcar y sustituirlos por otros más bajos en calorías, entre ellos las frutas y verduras. Los padres deberían ir formando estos hábitos en los niños desde temprana edad, antes de que los primeros signos de sobrepeso aparezcan.
Fuente: WebMD