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En el Día Mundial de la Tierra aprende a comer pensando verde

Abril 22, 2009

Cuando pensamos en modificar nuestros hábitos de alimentación, generalmente lo hacemos para mejorar nuestra salud y bienestar; pero tomar las decisiones adecuadas con respecto a nuestra alimentación también podría ayudar a salvar nuestro planeta.

Este 22 de Abril es el Día Mundial de la Tierra, así que veamos algunos hábitos alimentarios que mejorarán nuestra salud y la de La Tierra.

  1. Cuando te sea posible, elige alimentos orgánicos. Estos son producidos y procesados sin pesticidas sintéticos, hormonas, antibióticos y otros ingredientes artificiales. Estos productos pueden ser más caros, pero trata de elegir las versiones orgánicas de los alimentos que son más comúnmente contaminados y compra las formas convencionales de los alimentos que con menos frecuencia pueden estar contaminados.
  2. Come menos carne. La carne es fuente de grasa saturada y colesterol. Además, un consumo abundante de carne se ha relacionado con mayor frecuencia de cáncer, principalmente de colon y otras enfermedades crónicas. Por si fuera poco, para su producción se requieren grandes cantidades de agua, energía y tierra. Además, la producción de carne emite al ambiente una gran cantidad de gases contaminantes que favorecen el cambio climático.
  3. Evita los alimentos enlatados. Las latas que conservan a los alimentos están recubiertas con sustancias químicas que pueden acumularse en nuestro cuerpo y en el ambiente; así que siempre que sea posible, elige alimentos frescos, secos congelados, o empacados en envases de vidrio o tetra pack.
  4. Prefiere los paquetes familiares. Esto no solo te ayudará a ahorrar un poco, también es una forma de reducir la cantidad de empaques y envolturas que desechamos.
  5. Evita comprar agua embotellada. Si con frecuencia compras botellas de agua, cambia este hábito y acostúmbrate a rellenar una botella con agua en casa. ¡Se producen miles de toneladas de basura a partir de botellas vacías al año!
  6. Usa la menor cantidad de plástico que puedas. Para almacenar los alimentos, lo mejor es el vidrio. En lugar de guardar pequeñas porciones de alimentos en bolsitas de plástico en el refrigerador, usa frascos que hayas desocupado y lavado, por ejemplo, los de mermelada, café soluble, conservas, etc.

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