Es típico terminar el año con un par de kilogramos de más después de tantos festejos y celebraciones. Sin embargo, es posible disfrutar de las fiestas de fin de año sin subir de peso. A continuación hay algunos tips para evitar llegar al nuevo año con una (o unas cuantas) tallas más:
- Procure balancear las calorías que come a lo largo del día. Si sabe que va a tener una cena en la que comerá calorías extras, intente hacer ajustes durante el día. En la mañana y tarde de ese día coma principalmente frutas y verduras frescas que son bajas en calorías. Acompáñelas con cereales integrales ricos en fibra y algo de proteína baja en grasa (yogurt bajo en grasa, queso bajo en grasa, pechuga de pavo, pescado asado, etc.) para controlar el apetito.
- Evite las botanas y bocadillos que sumarán grandes cantidades de sal, grasa y por supuesto calorías. Mejor espere y disfrute el plato principal y el postre.
- De una ojeada al menú antes de servirse y decida qué es lo que en verdad no quiere perderse.
- Sírvase porciones pequeñas de los platillos más ricos en calorías, como los que tengan salsas cremosas, rellenos de queso, etc.
- Decore al menos la mitad de su plato con ensaladas. Deje poco espacio para los platillos más ricos en calorías.
- Si “debe” probar todos los platillos para complacer a sus anfitriones, no tema dejar a un lado parte de las salsas o los platos más energéticos. No debe “limpiar el plato” para mostrar buenos modales.
- No tema pedir que le sirvan la mitad de la porción si no puede servirse usted mismo.
- Evite beber en exceso. Las bebidas alcohólicas suman una gran cantidad de calorías (además de otros muchos efectos negativos). No tome más de una o dos copas en todo el evento.
- Las bebidas carbonatadas o endulzadas no alcohólicas también cuentan a la hora de sumar calorías. Si es posible, tome refrescos de dieta o mejor aún, agua pura.
- Siempre haga un plan previo si sabe que no podrá evitar “excederse un poco”. ¿Qué puede dejar para compensar? ¿Cómo puede hacer algo de ejercicio extra?
Y sobre todo, recuerde que el disfrute de las convivencias con los amigos, colegas y la familia no depende de la cantidad de comida que ingiera o de las bebidas que tome.
