Romper la dieta se vuelve bastante común en estas épocas del año. Entre comidas familiares, fiestas con los amigos y comidas de fin de año de la oficina no faltará ocasión para ignorar las señales de alto de nuestro cuerpo y caer en la tentación de ser en exceso “indulgentes” con nosotros mismos.
Pero ¿qué hacer después de una comilona? Aquí te damos algunos tipos para recuperarte:
- Primero que nada, no te estreses demasiado, pues tal vez no valga la pena. Para subir un kilogramo de grasa necesitas haber comido 7000 calorías extra y es poco probable que las hayas acumulada con una comida.
- Olvida la báscula por ahora. Aún cuando no hayas ganado 1 kg de grasa si te pesas después de haber comido y bebido de más, seguramente la báscula subirá un par de números.
- Al día siguiente de tu “pecado” no intentes compensar omitiendo alguna comida. Más bien has 5 comidas ligeras en todo el día. Prefiere las verduras y frutas, los cereales integrales y las fuentes de proteína bajas en grasa (por ejemplo, pescado, pechuga de pollo o pavo, queso fresco, yogurt desgrasado).
- Toma abundante agua, sobre todo si además de comer bebiste más de la cuenta.
- Incrementa un poco el tiempo o la intensidad a tu rutina de ejercicio. Si no tienes ninguna ¡qué esperas para comenzar!
- Y sobre todo, no tires la toalla por haber caída en la tentación de romper tu dieta. Caíste un vez (o tal vez dos o tres), está bien, ahora levántate y comienza con nuevos ánimos.
