En los últimos tiempos los tamaños de las porciones de alimentos que regularmente comemos han ido creciendo y creciendo.
Los restaurantes tienden a servir cada vez porciones mayores. Y no se diga en los establecimientos de comida rápida, donde por unos cuantos pesos más nos dan la opción de cambiar a la versión más grande del producto. Además ofrecen la posibilidad de rellenar nuestros enormes vasos de refresco cuantas veces se nos antoje… Por otro lado, en el supermercado encontramos en toda clase de productos desde refrescos y jugos hasta galletas y pastelillos las leyendas de “mega-size”, 20% más gratis, “pague 4 y llévese 6” y muchas otras frases parecidas a través de las cuales nos “obligan” a comprar y por supuesto consumir más de lo que necesitamos.
En medio de todas estas estrategias de mercado de quienes venden y fabrican productos alimentarios, cada vez nos confundimos más con respecto a cuál es la porción correcta que deberíamos consumir. Y definitivamente, en muchos de los productos que compramos, la porción recomendada en las guías alimentarias no corresponde con la porción “individual” empacada del producto. Además, si no leemos con atención las etiquetas con la información nutrimental de los productos que compramos no nos daremos cuenta de que lo que nosotros consideramos como una porción, en realidad corresponde a dos, tres o tal vez más porciones.
Por ejemplo, si compramos un botecito de yogurt para beber de 250g, lo más probable es que después de destaparlo lo bebamos completo. Sin embargo, el tamaño de la porción indicada en la etiqueta de información nutrimental es de 100g. Y por supuesto, el valor calórico y los gramos de grasa que se informan en dicha etiqueta corresponden a 100g de producto y no al botecito completo que nos bebimos.
Así que en esta era de las megaporciones, disminuir el tamaño de las porciones que comemos resulta una estrategia muy útil para quienes desean o deben perder peso.
Algunas recomendaciones para reducir el tamaño de las porciones que comes son:
- Recuerda que aún los alimentos más saludables pueden ayudarnos a excedernos en calorías si los comemos en porciones muy grandes.
- Lee las etiquetas con la información nutrimental de todos los productos industrializados que compres y apégate al tamaño de porción indicado y no al contenido total del paquete.
- En los restaurantes pide que te sirvan media porción o pide que la mitad sea servida para llevar desde que te sirvan el platillo.
- Y claro nunca pidas el tamaño grande de ningún platillo o bebida en los establecimientos de comida rápida o en el cine.
- En casa sirve tus alimentos y bebidas en platos pequeños y vasos delgados. Mientras más grande el plato, más tenderás a servirte.
- Evita poner en la mesa fuentes o platones con comida para que cada quien pueda servirse. Esta costumbre tiende a incrementar considerablemente la cantidad de comida que cada quien se servirá. Mejor sirve en la cocina y deja la comida allá.
- Invierte en una taza medidora de 1/4 de litro (250 ml). Recuerda que cuando leas el tamaño de una porción indicada en tazas, el fabricante se refiere a una taza de este tamaño.
- Recuerda que una porción razonable de fruta es de aproximadamente una taza o ½ taza de jugo.
- Consigue una pequeña báscula de cocina para que puedas pesar los alimentos que no pueden medirse con medidas caseras, como las carnes. No olvides que una porción razonable de pollo, carne o pescado es de entre 80 y 120 g. ¡Casi puedo asegurarte que te sirves más!
- También las bebidas como los jugos, refrescos, lácteos, capuchinos, etc. aportan cantidades considerables de calorías, así que nunca compres los tamaños grandes. Y si es posible reparte el contenido del envase en dos o tres porciones para diferentes días.
- Cuando quieras comer algún snack, como palomitas de maíz mientras ves una película en casa, evita llegar al sofá con el paquete de palomitas completo. Mejor sírvete en un recipiente una porción razonable (por ejemplo dos tazas) y guarda el resto.
- En fiestas y reuniones siéntate lo más lejos que puedas de la mesa con las botanas.
- Empieza tus comidas con una ensalada o una sopa caldosa de verduras para que puedas comer menor cantidad de otros platillos con más calorías sin quedarte con hambre.
- Cuando sientas enormes deseos de comer alguna golosina como un chocolate o pastelillo, busca alguien a quien regalarle la mitad.
- Si compras algún alimento a granel y sabes que te resultará fácil excederte, por ejemplo, nueces, empaca porciones pequeñas (de unas 5 nueces) en bolsitas pequeñas y engrápalas. Lleva contigo una sola bolsita para un refrigerio saludable sin comer de más.
- Lleva un diario de alimentos donde registres lo que consumes cada día. Verás cómo te ayudará a tener un mejor control sobre la cantidad de calorías que consumes.
