En verdad existen muchos tipos diferentes de dietas, rutinas y productos para adelgazar. Lo cierto es que ninguno de ellos es mágico… Es necesaria una buena dosis de compromiso, fuerza de voluntad y motivación para alcanzar el éxito en cuanto a control de peso se trata.
Y con éxito quiero decir que se logre bajar esos kilos que sobran y luego mantenerse en el nuevo peso alcanzado. La “carrera” para llegar al peso deseado no debe pensarse como una carrera de velocidad. Es más bien una “carrera” de resistencia, en la que “más vale paso que dure y no trote que canse.”
En ese sentido, si se desea lograr un cambio permanente es imprescindible adoptar poco a poco algunos nuevos hábitos que puedan incluirse cómodamente en el estilo de vida de cada quien sin pretender cambiar radicalmente de la noche a la mañana todo lo aprendido durante una vida.
Si en verdad desea una pérdida de peso gradual y permanente, lea cuidadosamente los siguientes consejos. Vaya seleccionando los que le parezca más sencillo seguir. Comience con dos o tres. Una vez que los tenga logrados añada uno o dos más y así sucesivamente.
- Beba suficiente agua. Procure beber alrededor de dos litros de agua natural diariamente. Tómela poco a poco a lo largo del día. Sírvase un vaso antes de empezar cada comida.
- Nunca omita el desayuno. Diferentes estudios han comprobado que las personas que desayunan bien consumen menos calorías a lo largo del día. Incluya una buena fuente de proteína como leche descremada o yogurt o 1 huevo; una buena fuente de fibra, como algún pan o un cereal instantáneo de granos integrales y alguna fruta. Puede agregar también una taza de café o té verde.
- Haga varias comidas pequeñas al día. En lugar de hacer dos o tres comidas fuertes en todo el día procure hacer varias comidas pequeñas. Incluir un par de refrigerios ligeros le ayudará a comer menos en las comidas principales. Evite pasar períodos de más de 4 sin comer ningún alimento.
- Coma lentamente. Disfrute su comida, córtela en pedazos pequeños y saboree cada bocado. Mastique perfectamente y deje sus cubiertos a un lado (sin tocarlos) mientras lo hace.
- Disminuya el tamaño de sus porciones. No necesita privarse de sus alimentos favoritos si aprende a moderar el tamaño de las porciones que consume. Sírvase en un plato o vaso más pequeño, pida los tamaños más pequeños disponibles en los restaurantes o pida que le sirvan la mitad de la porción. También puede pedir las porciones para niños de algunos platillos y postres. Si generalmente come 6 galletas con su café, propóngase comer solo 3. Si se le antoja mucho esa enorme barra de chocolate que compra todas las tardes después de la comida, cómprela, pero compártala con uno o dos de sus colegas.
- Elija las opciones con menos grasa y menos azúcar puesto que estos dos componentes de la dieta elevan hasta el cielo las calorías. Si disminuye la cantidad de grasa y azúcar podrá comer más cantidad de alimentos pero estos serán menos densos energéticamente. Se sentirá satisfecha y no estará abusando.
- Incluya alguna buena fuente de proteína baja en grasa en cada comida. Esto le ayudará a sentir menos hambre en las horas siguientes. El pescado, pechuga de pollo o pavo, huevo, leche, queso y yogurt descremados son buenas opciones.
- Use condimentos, chiles y hierbas de olor para condimentar sus platillos. Las comidas con sabores fuertes satisfacen más sin necesidad de comer tanto. Además probablemente le ayudarán a evitar la tentación de agregar aderezos, mantequilla o mayonesa. También harán su dieta más variada y divertida. Use su imaginación y evita caer en la aburrida rutina de la carne asada, el pescado simplemente asado o el pollo hervido.
- Compre más frutas y verduras y menos productos industrializados. Cuando vaya de compras llene la mayor parte de su carrito con frutas y verduras frescas y cereales integrales. Luego compre algunas carnes y lácteos bajos en grasa y por último solo un par de productos industrializados o comidas preparadas o precocidas. Si cuando tenga hambre en casa solo hay alimentos saludables tendrá menos tentaciones y oportunidades de comer “cosas malas.”
- Sírvase una sopa caldosa como primer platillo. Las personas que comen una sopa caldosa como primer platillo en sus comidas principales tienden a comer menos de otros platillos más ricos en calorías. Prepárelas a base de verduras y consomés desgrasados.
- Inicie un registro diario de alimentos. Esta estrategia le ayudará a tener un mayor control sobre lo que come. También le enseñará mucho sobre usted misma y so forma de comer. No olvide registrar qué comió, dónde, cómo estaba preparado y cómo se sentía cuando comió.
- Muévase un poco más cada día. Aún cuando no sea de esas personas que disfrutan pasar horas en el gimnasio puede incrementar su gasto calórico diario caminando un poco, paseando en el parque, recorriendo el centro comercial, haciendo labores domésticas o hasta divirtiéndose con sus amigos en el boliche, una pista de patinaje, un zoológico, un día de campo, etc.
