La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, que es la membrana que protege al ojo. Es una afección del ojo muy frecuente, de carácter generalmente benigno, aunque en ocasiones puede ocasionar serios trastornos del aparato visual. Suele afectar a los dos ojos al mismo tiempo, aunque puede comenzar en un ojo y extenderse al otro, uno o dos días después. Puede ser asimétrica, afectando a un ojo más que al otro.
Causas
Las principales causas de conjuntivitis son
- Infección viral o bacteriana
- Reacciones alérgicas
- Irritación por contaminantes o humo
- Irritación por contacto con jabón, cloro o cosméticos
- Irritación por químicos que entren en contacto con el ojo
Síntomas
El enrojecimiento y lagrimeo son dos de los principales síntomas de la conjuntivitis. En algunos casos puede tenerse la sensación de arenilla en los ojos o prurito (picor). También puede haber una secreción viscosa (más abundante en las conjuntivitis bacterianas). En las conjuntivitis alérgicas predomina el picor, pero no hay secreción.
En algunos casos la conjuntivitis vírica puede relacionarse con síntomas generales como fiebre, dolores musculares, faringitis y ganglios linfáticos inflamados.
Tratamiento
Aunque no se traten, la mayoría de las formas de conjuntivitis mejorarán solas, gradualmente, en unas semanas. Con un tratamiento adecuado, se suele notar una mejoría en los ojos en unos días.
En caso de conjuntivitis los ojos deben limpiarse con un algodón empapado en agua hervida y fría para retirar las costras y elementos pegajosos.
En caso de conjuntivitis bacteriana, suelen usarse antibióticos tópicos en forma de colirios o pomadas. Si la conjuntivitis es viral no existe un tratamiento efectivo, pero los ojos pueden sentirse mejor si se usa un lubricante mientras cede la infección. Para las conjuntivitis alérgicas se emplean colirios antihistamínicos que deben aplicarse por varias semanas. También pueden aplicarse antiinflamatorios, aunque lo más importante sería identificar el alérgeno y tratar de evitarlo.
Además, usar una pequeña toalla fría, así como el uso de lágrimas artificiales puede ayudar a disminuir las molestias.
Prevención
Para prevenir la conjuntivitis es muy importante la higiene de las manos y la cara. Además es importante evitar compartir toallas, sobre todo las de personas con la enfermedad.
Por otro lado, cuando se padece de conjuntivitis es importante evitar frotarse los ojos y es preferible limpiarlos con pañuelos de papel que deberán ser desechados siempre lavando luego las manos para limitar la contaminación.
