Para que los pequeños den un verdadero sentido a prácticas ecológicas como las de reciclar, reusar y reducir, necesitan colaborar en su casa y escuela en actividades diarias que les permitan familiarizarse con ellas y hacerlas parte de su vida.
Igual que con todos los buenos hábitos, para que los niños los aprendan a ser responsables con el medio ambiente necesitan ver el ejemplo de sus padres.
Algunas actividades familiares que pueden ayudar a los niños a “crecer verdes” son:
- Plantar junto con los niños un jardín o un árbol y enseñarlos a cuidarlo.
- Poner en el jardín o en el patio algunos comederos y bebederos para aves y estimularlos para que ayuden a mantenerlos limpios y a rellenarlos.
- Coloque en casa diferentes contenedores para plástico, papel, vidrio y latas y enseñe a los niños a seleccionar la basura.
- Sirva a los niños agua en botellas reusables para llevar a la escuela, deportivo o de paseo en lugar de comprar agua embotellada cada vez que lo necesite.
- Para hacer la limpieza en casa sustituya los productos convencionales por productos amigables con el ambiente o por productos naturales como el vinagre y el bicarbonato de sodio.
- Recuerde a los niños apagar las luces, el televisor y la computadora cuando no los están utilizando.
- Pida a los niños que eviten dejar el refrigerador abierto por largo rato.
- Cambie las pilas de los juguetes de sus niños por pilas recargables.
- Pida a sus hijos que reúnan juguetes, ropa o libros que ya no usen y deseen donar para que alguien más los pueda reusar.
- Pida a los niños pequeños usar los dos lados de las hojas cuando hacen dibujos y que reduzcan el número de dibujos que bajan e imprimen de Internet.
- Recuerde a los niños que deben ducharse rápidamente y cerrar la llave mientras se enjabonan o lavan los dientes.
